La creatividad no tiene límites ni fronteras y la podemos encontrar en cualquier parte del planeta.
Olga Kostina comenzó a guardar tapones de botellas hace unos años, y con 30.000 ha creado un mosaico que viste su casa en una pequeña región en el centro de Rusia.
Olga no ha necesitado muchos medios, sólo paciencia y constancia para guardar los tapones y mucha imaginación y creatividad para hacer el mosaico. Esto es el reciclaje creativo en estado puro.
Hoy su obra está dando la vuelta al mundo.
Si tú también quieres hacer cosas creativas, recuerda que el reciclaje te puede ayudar.